Tedi

French (Fr)Deutsch (DE-CH-AT)Italian - ItalyJapanese(JP)Russian (CIS)Albanian-AL简体中文(中国)English (United Kingdom)



Bach PDF Imprimir Correo electrónico

cd5Ninguna otra música…

Según parece, ninguna otra música ocasiona tantas metamórfosis y revelaciones a lo largo de la vida de un músico como la de Bach: un sinnúmero de revelaciones armónicas, rítmicas, arquitectónicas. Cada vez que las vivimos, parecen estar concentrando un cierto significado, un secreto único, con la exclusión de cualquier otro. Su intensidad es, sin duda, proporcional a la riqueza de una obra que encierra tantas dimensiones de perfección que nos sería imposible abarcarlas todas al mismo tiempo.

 Esas distintas dimensiones marcaron hitos en la búsqueda constante del mero intérprete que soy, correspondiendo a una serie de episodios de varios años que surgieron a lo largo de los dos decenios que llevo en contacto con el arte de Bach. Mi trayectoria se podría resumir en pocas palabras. Primero, me sentí fascinado por la magia y riqueza expresiva que su música engendra. Luego, tomé conciencia de la necesidad de mantener un tono humilde a la hora de interpretar, reflejando así – posiblemente mejor – el lugar que le era asignado al ser humano en la época en la que esta música fue escrita, pero sin dejar de transmitir el mismo “hervidero de sentimientos” que antaño.

 En lo que a esto se refiere, quisiera subrayar un aspecto que sólo es perceptible cuando se tiene en mente la totalidad de las Sonatas y Partitas para violín. En la sucesión de una obra tras otra se pueden vislumbrar aquellos cambios que surgen en la orientación de la sensibilidad emocional. Una idea me fascina en particular: aunque las tonalidades de cada obra no parecen haber sido concebidas para ser ejecutadas sucesivamente, al menos las cuatro primeras parecen profundizar cada vez más a fondo la exploración de las pasiones y penas que puede vivir el ser humano. La primera partita nos confronta con pasiones “fútiles”, inspiradas en el Barroco francés. En la Fuga en La menor tenemos luego la indignación frente a un tajante dolor, hasta que se alcanza un apogeo en la Chacona, en la cual incluso el modo mayor, “divino”, se ve ahogado al final por una ola de desengaño triste y nostálgico.

 A partir de allí se opera, a mi parecer, una ruptura. Con las primeras notas de la tercer sonata (Do mayor) sentimos la respiración de otra esencia, más mineral que humana, que empieza por desplegar un optimismo frío e indiferente en el adagio. Luego subimos el siguiente peldaño con el comienzo de la fuga, que no deja de hacerme pensar en el segundo movimiento del Opus 111 de Beethoven con la misma tonalidad de Do mayor. Con éste, la fuga bachiana tiene en común aquel aire de gozo impaciente, inalterable, inminente, así como aquel sentimiento de absoluta certeza, corroborado en la forma estructural bachiana con su recapitulación literal de toda la exposición. Literal, aparte de un “sol” maniático e insistente que brota del último acorde para quedarse suspendido en el aire, como para indicar que el movimiento de la fuga continuará incluso después de que ésta haya enmudecido. Enlazamos con la tercera partita en Mi mayor, en una dimensión de puro regocijo compuesto de ligereza y sencillez, y cuya edificación se verá finalmente coronada por una giga pícara y jovial. Me parece una oportunidad inestimable que podamos compartir todo aquello a lo cual tuvieron acceso ciertos hombres que lograron tal perfección en su música y que puedan transmitirnos esa misma satisfacción fortuita pero inagotable, requiriendo tan poco esfuerzo por nuestra parte.

 Aquí he usado a propósito una serie de vocablos cuya expresividad podrá parecer excesiva, incluso grandilocuente. Tampoco creo que mi manera de escribir corresponda con el tono que he decidido adoptar en mi interpretación de las Sonatas y Partitas. No obstante, y más allá del marco estilístico al cual uno consiente limitarse como ejecutante, siempre he hallado esencial que estas obras sigan comunicando aquella magia que, interpretada de manera distinta según las épocas, no ha dejado de fascinar e inspirar tanto a intérpretes como a oyentes de manera igualmente intensa.

 Aún así, no hay duda de que seguiremos permaneciendo indefinidamente boquiabiertos frente a todo lo que esa música representa. Es, seguramente, otra de las muchas oportunidades que nos ofrece.

Tedi Papavrami

 
Tenemos 14 invitados conectado
Enregistrement
Site Officiel © 2021. Tedi Papavrami.
LOGO-WICFOND-NOIR

Zephir-2010 © Web Informatique Créative

Enregistrement

*
*
*
*
*

Les champs marqués d'un (*) sont obligatoires.